Cuando se cotiza fotografía de matrimonio se pregunta el precio, las horas y el estilo. Hay una cuarta pregunta que casi nadie hace y que define la experiencia completa: ¿cuándo veo mis fotos?
Las ganas duran una semana
La emoción de ver las fotos tiene fecha de vencimiento: dura lo que dura la resaca del matrimonio. Después vuelve la rutina, se acaba la luna de miel y el grupo de WhatsApp se apaga. Las fotos que llegan en marzo ya nadie las comenta.
Por eso mi primer plazo son 48 horas: las primeras 30 fotos, cuando todo el mundo todavía quiere ver cómo estuvo.
30 elegidas, no 30 apuradas
No son las primeras 30 que salieron de la cámara: son 30 elegidas y editadas del día completo - preparativos, ceremonia, fiesta. Un resumen real del matrimonio, no una muestra al lote.
Un plazo sin fecha no es un plazo
«Pronto», «apenas termine la temporada» y «en unas semanas» son la misma respuesta: no hay compromiso. La diferencia entre una intención y un plazo es que el plazo se puede escribir.
La misma pregunta, dos niveles de compromiso. Si el plazo no puede escribirse, es porque no existe.
La cláusula: número y día
El plazo va en el contrato con número y con fecha - no como promesa, como cláusula. Así no hay conversación incómoda en octubre, y tú comparas fotógrafos por algo que se puede cumplir o incumplir. Las otras preguntas de contrato que conviene hacer antes de firmar están repartidas en estos consejos - parte por la de las horas de cobertura.
¿Cuándo te casas?
Dime el día y te digo si lo tengo libre, qué plan te calza y en qué fecha exacta tendrías tus fotos - por escrito, como corresponde.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto demora la entrega de las fotos de un matrimonio?
¿Qué son las primeras fotos de las 48 horas?
¿Por qué importa tanto el plazo?
¿Cómo se pregunta bien el plazo?
Luis Gustavo Zamudio - fotógrafo de matrimonios en Concepción hace 13 años, más de cien matrimonios cubiertos en la Región del Biobío. Este artículo también salió como carrusel en @luisgustavozamudio.